|
Final a seis partidos sin victorias con triunfo sobre River |
|
|
|
|
Escrito por Ignatius J. Reilly
|
|
sábado, 23 de agosto de 2008 |
Desde el 17 de mayo que los banfileños no cantábamos victoria. Seis partidos (2 empates, 4 caídas) que tenían al club en pie de guerra con la caída a los puestos de Promo y el caliente clima político. La primera sonrisa de Burruchaga llegó contra River (2-1) con goles de Raymonda y Bertolo. Lo peor de todo fue que la defensa sigue sin poder mantener el arco en cero y sobre el final descontó Falcao. Ahora a Rosario, donde se juega un partido de seis puntos ante Central.
BUENOS AIRES (DyN) -- De la mano de Nicolás Bertolo, la figura de la
cancha, y Santiago Raymonda, autor del primer tanto de su conjunto, más
un correcto trabajo en equipo y una efectividad digna de envidia,
Banfield le ganó el sábado a River Plate, a un River tan inofensivo
como ausente, por mucho más margen del que refleja el 2-1 del marcador
final.
¿Qué provocó que en un encuentro más bien discreto, Banfield se haya
ido al vestuario al término del primer tiempo con una ventaja de 2 a 0?
La primera razón fue la estupenda tarea de Christian Lucchetti, quien
en tres oportunidades, a los 3, 11 y 21 minutos, evitó que Santiago
Salcedo pusiera en ventaja a River.
Después habrá que destacar la efectividad del equipo dirigido por Jorge
Burruchaga. Banfield se acercó al arco de Juan Ojeda en tres ocasiones
y convirtió dos goles, aunque es cierto que para lograr esto contó
también con la inestimable ayuda de la defensa de River.
En el primer gol, a los 7 minutos, Luciano Civelli cabeceó solo en el
centro del área, la pelota le cayó a Víctor López, quien libre de
marcas, envió un centro al medio del área chica, donde Santiago
Raymonda, totalmente desmarcado y casi sobre la línea de sentencia,
empujó la pelota al gol.
River no aprendió de sus errores y a los 36 cometió otra grosería que
le costó caro. Ahumada perdió inexplicablemente una pelota en la mitad
de la cancha, Erviti encaró hacia el arco de River y cuando se aproximó
al área grande abrió el juego hacia la izquierda para Bertolo. El ex
Boca manejó el balón con dificultad y a pesar de eso se sacó de encima
a Tuzzio y Ponzio, para sacar un zurdazo que se transformó en el 2-0.
En desventaja, un River perdido en la mitad de la cancha, con problemas
defensivos, sin un conductor y en el que sólo aparecieron algunos
destellos de Matías Abelairas, poco pudo hacer para cambiar una
historia que tenía en Banfield a su claro dominador. Nada cambió en el
complemento, más allá de los intentos tácticos (como el pase de
Abelairas al medio de la cancha y el ingreso de Rodrigo Archubi por el
inexpresivo Barrado) que intentó Diego Simeone.
Y Simeone no logró cambiar nada, porque Banfield no se movió ni un
centímetro de su libreto. El equipo de Burruchaga continuó siendo
fuerte en la mitad del campo y cuando tuvo la pelota, especialmente
cuando estuvo en los pies de Bertolo, en su poder contraatacó con
acierto.
El 2-0 pudo ser más amplio a no ser por dos buenas atajadas de Ojeda,
quien primero le negó el gol a Bertolo (hizo una gran jugada en la cual
dejó a tres rivales en el camino), y luego a Barrales.
Cuando el partido expiraba, más precisamente en el tercer minuto de
agregado, Falcao García aprovechó un rechazo de Lucchetti para marcar
el 2-1 final, un resultado bastante digno para un River que jugó mal y
siempre estuvo para el cachetazo.
|