Durante la Dictadura Militar de los '70, los represores utiizaron unas instalaciones en la ciudad de Banfield como Centro Clandestino de Detención. Se denominó "El Pozo de Banfield" y fue, entre 1976 y 1983, la base de operaciones de la temible Brigada de Seguridad, Investigaciones e Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
En la planta baja funcionaban la oficina del Jefe, la sala de torturas y otras dependencias, mientras que en las dos plantas superiores se distribuían calabozos, oficinas, comedor y casino, cocinas y baños. Una de las funciones del Pozo de Banfield fue la de albergar a detenidas durante los últimos meses de embarazo, para disponer luego de los recién nacidos, que eran separados de sus madres. Testimonios de sobrevivientes indican que entre los represores que pasaron por allí estaban el oficial médico Jorge Antonio Bergez, el Comisario General Miguel Osvaldo Etchecolatz, el general Otto Paladino y Aníbal Gordon.
El 30 de agosto del 2006 el Gobernador Felipe Solá firmó el decreto 2204/06 transfiriendo el edificio a la órbita de la Secretaría de Derechos Humanos provincial que dirige Edgardo Binstock. La medida dispone que el lugar sea destinado al funcionamiento de un "Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos".
La siguiente es una colección del fotógrafo Andrés Borzi, quien bajó las mismas escaleras que los detenidos para retratar esos oscuros días allí.