| Edward Banfield |
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| Escrito por Administrator | |
| lunes, 25 de febrero de 2008 | |
Su biografíaIngeniero Edward Banfield, primer gerente comercial del Ferrocarril Gran Sud, desde la fundación de la empresa en 1865 hasta su fallecimiento en 1872. Un año después se levantó la primera estación, se le impuso el nombre de Banfield en homenaje al funcionario británico, denominándose el pueblo de la misma forma. Banfield fue declarada Ciudad por ley 6331 de la provincia, sancionada el 28 de octubre de 1960 y promulgada el 11 de noviembre de 1960. Nacido el 9 de febrero de 1837, hijo de John Banfield, de Ilfracombe, y nieto de Richard Trevithick, Edward padeció, desde su infancia, de una salud precaria, razón por la cual no fue enviado a la escuela hasta 1849. Concluida su educación primaria, comenzó a trabajar en la firma Harvey & Co. de Hayle, donde permaneció hasta 1855; en ese año partió hacia París, donde estudió matemática hasta diciembre de 1857 con M. Test, de la Ecole Centrale. En marzo de 1858 dejó Inglaterra para trabajar con su tío Frederick Henry Trevithick en Montreal, estando empleado durante tres años en el departamento de locomotoras del Grand Trunk Railway. En mayo de 1861 fue designado gerente de una mina de plomo en Carleton, Canadá Occidental, pero conservó el cargo sólo un año. Durante su permanencia en Canadá, colaboró con el Ingeniero Clarke en los trabajos de iluminación de las cataratas del Niágara con motivo de la visita del Príncipe de Gales, quien quedó admirado con la obra realizada.
En enero de 1862 volvió a Inglaterra, trabajando por poco tiempo en una industria en St. Blazey, Cornwall; en junio de este año pasó a desempeñarse como gerente del ferrocarril de Hamburgo a Frankfurt, cargo que ejerció hasta diciembre de 1864. Al frente del puesto sufrió la enemistad de parte de sus subordinados, celosos de su dependencia a alguno de otra nacionalidad. No obstante, gracias a su fino tacto, buen trato y firmeza, que fueron sus virtudes durante toda su vida, sobrellevó las dificultades y dejó Alemania granjeándose un gran número de amigos. El 17 de enero de 1865 se casó con su prima Jane, la hija mayor de John Harvey Trevithick, de Hayle, y pronto partió hacia Sudamérica para hacerse cargo de la gerencia del Ferrocarril Sud de Buenos Aires, recién inaugurado. Al frente de la línea se hizo conocido y apreciado en toda la provincia, y el éxito del Ferrocarril Sud fue muchas veces atribuido por los directores de la compañía al quehacer de Banfield. Entre otras mejoras, introdujo un sistema de transporte de lana –uno de los productos más abundantes de la zona y fuente de los mayores ingresos para el ferrocarril-, en las mismas carretas de bueyes del lugar sin descargarlas y por medio de vagones bajos; este procedimiento evitaba el uso de bolsas, a la vez que facilitaba grandemente el manejo del tráfico. En noviembre de 1867 debió dejar temporariamente sus actividades por razones de salud, pero se reintegró a sus funciones en mayo del año siguiente; desde entonces hasta mayo de 1872 dedicó todas sus energías al Ferrocarril Sud. Así llevó adelante la extensión del Salado bajo circunstancias difíciles; el gobierno de la provincia quería construir una línea independiente con sus propios recursos y entorpecía la tarea de Banfield de muchas maneras. Al fin superó la oposición, y la extensión del Salado fue un ejemplo notable de construcción ferroviaria barata y eficiente, habiendo quedado el ramal terminado como línea de primera clase, tendido con rieles de acero sobre durmientes de hierro fundido, a un costo de cuatro mil quinientas libras por milla, sin contar el material rodante. Con idéntico resultado, supervisó también la construcción de las extensiones a Azul y Tandil. En noviembre de 1871, a raíz de un nuevo ataque de su ya grave enfermedad y actuando bajo consejo médico, renunció a su puesto y regresó a Inglaterra. Desgraciadamente, era muy tarde; llegó a su país el 14 de junio, pero no logró recuperarse, falleciendo el 6 de julio de 1872 en la casa de su tío Frederick Henry Trevithick, en Londres, dejando a su viuda y tres hijas, la mayor de seis años. Los directores del Ferrocarril Sud, en la memoria fechada el 17 de mayo de 1872, poco antes de su muerte, señalaban que “es con gran pesar que el Directorio tiene que anunciar la renuncia de Edward Banfield, que ha sido Gerente General del Ferrocarril en Buenos Aires desde el comienzo de la Compañía y cuyos valiosos servicios como administrador, organizando y desarrollando el tráfico del ferrocarril, lo hacen merecedor del mayor agradecimiento y especial consideración de los accionistas”. Esos sentimientos llevaron a la compañía a entregarle dos mil libras como reconocimiento por sus trabajos en las obras del Salado, a Azul y a Tandil, pero la prueba más gratificante de agradecimiento fue el juego de plata, grabado y acompañado de un mensaje, que veintidós de sus compañeros en el servicio le hicieron llegar con motivo de su renuncia. Banfield había sido elegido miembro asociado de la Institution of Civil Engineers de Londres el 23 de marzo de 1871, pero su residencia en el exterior impidió que tuviera una participación activa en ella. * Traducción de Mario Justo López
El orígen del apellido
Ver el siguiente link de House of Names (en inglés).
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