| Las reformas del Florencio Sola |
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| Escrito por Ignatius J. Reilly | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| viernes, 13 de junio de 2008 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Por Luis Mera Desde que se inauguraron las espectaculares obras en el estadio le había prometido a Jacqueline, la hermosa veinteañera que trabaja en el almacén de mi amigo el Tano, llevarla algún día a un partido para que conociera las plateas mas modernas del país, ella no es muy futbolera pero la típica curiosidad femenina la llevó a aceptar; así que en la soleada tarde de un sábado, en el partido con Tigre, cumplí con la palabra largamente postergada. Cuándo nos disponíamos a subir al premier piso por el ascensor Jacqui no lo podía creer, cuando vio el plasma, el lujo de los palcos y la pulcritud de la confitería quedó impactada y me comentó asombrada. -Luis, la verdad es que no creía que una cancha era tan linda, pensé que era algo más chongo, y que iba a estar hasta incomoda, pero como mis amigas me hablaban maravillas me decidí a aceptar tu invitación. Miraba extasiada desde la butaca como se iba llenando la cancha y le llamaba la atención la cantidad de minas que veía circular por los pasillos, señalándome -Mira vos, yo pensaba que el fútbol era para los minos –a propósito este término posmoderno siempre me sonó horrible- nada más. Después de observar atentamente la construcción me preguntó: -Ahora decime, esta cancha ¿Se hizo toda de una?- denotando el típico lenguaje de los pibes de esta época y su absoluto desconocimiento del fútbol. -No flaca, esto tiene una larga historia, que se remonta al siglo XIX. Ni siquiera en este lugar estaba la cancha primitivamente -No me jodas, no lo puedo creer, doscientos años para hacer un estadio, bueno es verdad que en Argentina todo tarda mucho. -Si querés te cuento la historia. Mientras tomaba placidamente su latita de Coca Cola, y relojeaba –como buena mujer- a los pibes de tercera que precalentaban a un costado del campo me dijo -Bueno, pero contamela desde el principio. -Esta bien, mira todo empezó en el lejano 1896 y con un parido de cricket. -¿Y eso que carajo es? -Es un deporte de tradición inglesa, no te olvides que para esa época la colonia británica en nuestra zona era muy fuerte. Escúchame Jacqui, ¿no te estaré aburriendo con todo esto? -No para nada, dale seguí que está bueno, me acuerdo que en la escuela aprendimos que los ingleses manejaban la economía del país. -Además eran los socios privilegiados de la oligarquía vacuna que controlaba todo. -Resulta ser que los fundadores de Banfield consiguieron que les prestaran un predio de 150 metros cuadrados. -Donde estamos ahora -Pará no seas ansiosa, estaba situado a una diez cuadras, en un lugar llamado “los alfalfares de Patiño”, ubicado entre las calles Rincón, La Magnolia… -Esa calle no la conozco. -Actualmente se llama Serrano, pero te hablo del final del siglo diecinueve. Bueno, como te decía en Rincón, La Magnolia, la actual avenida Alsina y las vías del ferrocarril. -Sería en la cuadra donde está ahora el Centro de Ojos Banfield -Estas en lo cierto, como dice El Chavo. -Entonces allí se jugo el primer partido?. -Si, pero como te dije fue de cricket. Parece que tuvo un gran éxito ya que el diario “The Stándar”, de la comunidad inglesa, comentó “A juzgar por el gran número de aficionados presentes podemos esperar que esta institución se convierta en una de las florecientes sociedades inglesas que hay en nuestros suburbios”. En mayo del año siguiente se realizó el primer partido de fútbol en ese lugar. -Luis ¿Hasta cuando la cancha, que debería ser un potrero, estuvo allí? -Mirá duró poco, ya que el dueño decidió lotear el campo, y se tuvo que usar un predio del otro lado de las vías, situado entre Vieytes, Rodríguez y Uriarte. -Puta, no pensaba que la historia era tan apasionante. Seguí el relato por favor. -El club originario prácticamente se extinguió, pero en 1904 se refundo castellanizandole el nombre, allí surgió el actual Club Atlético Banfield. Los dirigentes Sewis y Tiñesen pecharon a un tal John Wilson –gerente de la británica Compañía Primitiva de Gas- para que les cedieran gratuitamente por un tiempo un amplio solar que tenían desocupado en el lugar donde estamos sentados ahora, en agradecimiento luego lo nombraron Presidente Honorario.- le respondí mientras reflexionaba sobre lo generosa que había estado la naturaleza con ella, aunque rápidamente caí en la cuenta que podía ser mi hija en realidad, pero, bueno el lector comprenderá que admirar la belleza femenina no es una cuestión de edad, ni tampoco un pecado.
-Pero era un terreno pelado, como hicieron para convertirlo en un estadio. -Mirá un grupo de jóvenes idealistas trabajaron a destajo para colocar los arcos, marcar las líneas y armar la precaria casilla de madera que serviría de vestuario. Al poco tiempo se erigió una tribuna de madera para unos 1500 espectadores. -Es decir, todo a pulmón, me dijo Jacqui, mientras las tribunas comenzaban a tomar color, ya se arrimaban los primeros hinchas visitantes a la Osvaldo Fani, mientras la gente de Banfield comenzaba a colocar trapos que le recordaban a Lanus la histórica goleada del sábado anterior. -Claro, pero para 1922 el mítico presidente de la época, el inglés George Burton, logró que el Banco Avellaneda, que estaba ubicado donde hoy está Tiara, le prestara al club cerca de 30.000$ para adquirir definitivamente los terrenos de Peña y Arenales. Cinco años después se construyó el alambrado perimetral. -Es decir que la cosa estaba tomando color- me dijo Jacqui -Si, pero en mayo de1929 un incendio, provocado por un desperfecto eléctrico, destruyó todas las instalaciones. -Que cagada. -No creas, con lo que se cobró del seguro se pudo reconstruir, además se aprovechó la oportunidad para, ya en tiempos de la presidencia de Félix Sola, contratar a la empresa Contorti Hnos. para que erigiera una tribuna de cemento armado techada. -Que sería la que demolieron para hacer esta obra. -Exactamente, por eso tenía un típico estilo inglés, similar al que podes ver en el Hipódromo de Palermo y San Isidro. La obra fue valuada en 30.000 $, y se inauguró en un partido con River en febrero que terminó en un empate 1 a1. Un año después se asfaltó la calle Arenales, entre Gallo y Peña, para mejorar los accesos al estadio los días de lluvia. -Luis, avanza en la historia ya que terminó la reserva y el partido va a empezar. -Tenés razón, bueno mira –le digo a Jacqui mientras la mama de Sanguineti me saluda desde dos filas mas abajo- el año 1940 fue decisivo ya que se invirtieron cerca de 100.000 pesos de la época para hacer las dos plateas laterales, llamados sectores V y W que completaron toda la obra sobre la calle Arenales, y la tribuna visitante, conocida da luego como Eliseo Victor Mouriño, que tiene 41 escalones y capacidad para 11.000 espectadores; detrás del arco de Granaderos, actual sector Osvaldo Fani, se construyó una tribuna de hierro y madera. La piba me preguntó –¿Cuanta gente entraba en el estadio para esa época?. Me apuré a responderle por que el árbitro Favale ya pitaba el inicio del partido –Superaba los 23.000, la obra se inauguró en un amistoso contra Independiente en el que perdimos 1 a 0 con gol sobre la hora del paraguayo Arsenio Erico, quien luego comentó “Me arrepentí de hacer el gol, por que les arruiné la fiesta”. Mientras veo llegar apurado a Mariotto, junto a su hijo y el infaltable gorrito del Capitán Piluso, Jacqui me pregunta. -Decime ¿las dos torres de que época son? -Se construyen luego del subcampeonato del ’51 como homenaje a los Campeones Morales y se las destinó como espacio para el periodismo, que en esa época eran de radio y de los diarios. -Pero, desde donde se filmaban los partidos, me dice con el desconocimiento propio de la edad. -No Jacqui, si bien ya existía la televisión, no se daban en directo como ahora. Bueno no me jodas mas que ya empezó el partido. -Para histérico, todavía no me dijiste cuando se hace la tribuna sobre Gallo. -Ah, bueno se edifica de cemento la de Granaderos y se pasa la de madera que estaba allí a la de la calle Gallo, que fíjate lo que son las cosa en la década del ’60 se la hace de cemento, de allí en más conocida como la “chiquita” y le vendemos el armatoste a Lanús, que mantuvo toda la cancha de madera por 30 años más. -Luis, ¿ desde cuando se llama Estadio Florencio Sola?. -En los ’70 el Gordo Fani decidió el justo homenaje de ponerle el nombre de ese gran dirigente a la cancha. -Ultima pregunta y prometo que no te jodo más –es claro que con las mujeres no se puede ir a la cancha, como dice mi hermano Bocha, pensé para mi-. -Bueno dale -La visera que cubre la tribuna de Gallo ¿de que época es?. -En la presidencia de Chispa. -¿De quien? -De Fernando Tomas, nena- le dije mientras buscaba una excusa para rajarme y poder ver el partido tranquilo. Se agranda la tribuna chiquita y se le construye la visera, llamada Sector Valentín Suarez, que se inaugura en un partido que le ganamos a Racing por 2 a 1, con lo que la cancha llega a una capacidad de 34.500 espectadores.
-Jacqui, me voy a la platea de arriba, por cabala viste –le miento- por que en esta nunca lo vi ganar a Banfield. Por fin podía observar placidamente el partido. No se como hizo pero en el entretiempo la tenía al lado mío, me dijo -Luis, te faltó contarme algo del estadio. -¿Qué me faltó? -¿Desde cuando esta iluminada la cancha? -La iluminación se inauguró el 6 de octubre del ’67, jugando contra Colón de Santa Fe, donde ganamos 1 a 0. -¿Quién hizo el gol? -Que se yo- le dije mientras encendía un faso.
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