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Grigera y Spinosa. (Foto Inforegión)
Con el panorama electoral a la vista el primer golpe lo dio la
Agrupación Banfileña (AB) con su plataforma Unión Banfileña (UB). De la
lista por ahora sólo se conoce a sus cabezas: Eduardo Spinosa,
presidente, y Alejandro Grigera, vice.
Muchas veces en el acotado ámbito societario verde y blanco se habló de
la conveniencia de no realizar elecciones. Esta teoría aboga porque en
una masa pequeña las divisiones son más un palo en la rueda que un
beneficio. Sin embargo en la práctica hubo casos para todos los gustos:
algunas presidencias de unidad fueron viento en popa mientras que otras
constituyeron un auténtico fracaso. Por ello, para saber hacia dónde vamos, cabe recordar de dónde venimos.
Y de donde venimos es del año 1997, cuando Banfield perdía la categoría por última vez y la sede tenía el cartel de venta. No quedaba un peso de la venta de Cruz a River (3,5 millones de dólares) y Atilio Petinatti, que tenía los documentos de cobro por el jardinero en su casa, traía monedas de la línea 239 para pagar los sueldos a los empleados. Los jugadores directamente no cobraban y Néstor Craviotto recordaba en el programa de Fabián que a él en el banco no le perdonaban los recibos por jugar en El Taladro.
A pesar de todo esto, la caída a la B no trajo grandes cambios. La misma Comisión Directiva siguió adelante con menos miembros en sus filas. Petinatti apostó a volver pronto y contrató a Patricio Hernández, quien llegaba de México con el pan bajo el brazo: Camonaresi y otros apellidos que no podían fallar. De hecho este equipo era años luz mejor que el que habían armado 12 meses antes para no irse de Primera.
La calidad de Mauro, de la Vieja Reinoso, de Patrulla Jiménez y de varios más le brindó oxígeno. Un aire que le dio vida al presidente "de la frutillita del postre" (1996). Para quienes no hayan vivido ese episodio cabe recordarlo. El querido Peti amagó con traer estrellas de primer nivel -Maradona-Caniggia sonaban en todos lados y La Red llegó a preguntarle a Roberto Baggio si venía a nuestro club- y acabó anunciando en la sede que venía el delantero colombiano Níver Arboleda... que tampoco firmó.
Pero volvamos a la campaña 97/98. La manteca para tirar al techo se agotó en paralelo al 1-1 del modelo Cavallo cuando el plantel vio que no cobraba ni iba a cobrar. Tanto malestar generó que Hernández aprovechase el revuelo para irse a Estudiantes de La Plata antes de que se acabara el torneo.
Encima a la Comisión el destino le jugó una pésima pasada. Por problemas de violencia, el juez Perrotta suspendió el fútbol, hubo huelga de Agremiados y se alargó el fixture de la Zona Campeonato -la que daba el ascenso- hasta después de junio, cuando finalizaban la mayoría de los contratos de los futbolistas. Banfield, ya con Marangoni como DT y el Chino Tapia de ayudante de campo, perdió varias figuras y en el último sprint no concretó el título.
Por eso, en agosto de 1998, se acabó el ciclo Petinatti y de la Agrupación Tradicionalista más algún independiente en el mando único del club.
Para reemplazarlo, meses antes un señor llamado Tito García, quien había cobrado importancia al frente de la Subcomisión de Socios, se le ocurrió la idea de armar una lista unidad. La tituló ABC: Acuerdo Banfileño para el Crecimiento.
Hubo reuniones con muchos posibles líderes hasta que, con la venia de la gobernación bonaerense, consensuaron a un ilusionado Carlos Portell.
Enrolados en el ABC, hubo "lista unidad" (El Taladro y Albiverde) contra la Tradicionalista que lideró el último Solá relacionado a Peña y Arenales. Ganó Carlos Atilio. Tiempo después, con el bagaje suficiente del ascenso y de la permanencia en primera vía Garisto 2002, la Tradicionalista se sumó e hizo más amplia la "lista unidad" a las únicas tres agrupaciones políticas.
Esto dejó de funcionar cuando un grupo de socios jóvenes armaron la Agrupación Banfileña y empezaron a hacer preguntas que entonces nadie se animaba. En el 2004 forzaron sacar las urnas del gimnasio y alcanzaron la minoría, una de las reformas que el ABC había puesto en los estatutos.
Ahora, con la suma de socios independientes, se presentan bajo la "Unión Banfileña", lo que reabre el debate en el club tras casi una década de Portell al frente. Resta por verse qué otras listas se configuran en las próximas semanas.
De momento, los cafés en Maipú y Alsina, en el centro de Lomas y en el club Buchardo están a tope. Al oficialismo -ahora dividido y con el ABC en terapia intensiva- se le acabó la manteca del ascenso, la permanencia y de las Copas de la misma manera que le pasó a Petinatti cuando el equipo de Patricio no volvió a Primera. Lo que propongan deberá ser juzgado por los votos de los socios. Y en esta ocasión es lo más sano para el club en un momento crucial de su vida.
El resumen de la UB
El jueves 19 a partir de las 19 hs. en Dubh-linn (Alem 144, Lomas de Zamora) se desarrolló un anuncio de prensa por parte de la Agrupación Banfileña de cara al acto eleccionario que se desarrollará en el Club Atlético Banfield el día 5 de octubre del corriente año.
Se ha expresado la postura de crear un nuevo espacio político denominado UNION BANFILEÑA donde además de la citada Agrupación participan Socios Independientes, Peñas y Filiales, adherentes o ex adherentes de otras Agrupaciones, ex dirigentes y Actividades Amateurs.
Se anunció que la Unión Banfileña postulará al Contador Público Eduardo Spinosa como candidato a Presidente y al Sr. Alejandro Grigera como candidato a Vicepresidente.
Al respecto, Spinosa expresó entre otras cosas: “Hoy Banfield está necesitando un recambio dirigencial y este grupo, con la ayuda de todos los que queremos al Club, le brindará capacidad, compromiso y trabajo.”, “La Unión Banfileña es un proyecto serio y ambicioso y que apuesta a futuro. Entendemos que es lo que necesita nuestro Club en estos momentos. Está conformada con una mezcla de juventud y experiencia, equilibrio ideal para transitar el camino que tenemos que recorrer y hay mucho por hacer.”
Por su parte, el candidato a vicepresidente Alejandro Grigera agregó “El nacimiento de la Unión Banfileña es necesario dada la actualidad del Club y es un espacio abierto y participativo. Este espacio tiene visión y compromiso con el futuro y el convencimiento de que a Banfield hay que cuidarlo y hacerlo crecer, entre todos.”
Además coincidieron en expresar “La actual gestión, que ya lleva casi 10 años al frente del Club, ha cumplido claramente un ciclo. Banfield necesita un recambio en su dirigencia que le dé oxígeno a una gestión desgastada y cada vez mas alejada del Socio. Con sus virtudes y defectos, con sus aciertos y sus errores, este actual ciclo creemos que ha terminado. Ahora debemos mirar hacia delante”.
“Se hace indispensable una acertada planificación hacia lo que viene, con un proyecto a futuro tan ambicioso como realista, con acciones concretas, sin olvidarnos de nuestro pasado y con respeto a quienes hicieron en estos 113 años, lo que hoy es nuestro querido Club” agregó Spinosa.
Por último coincidieron en que “Debemos reencontrar al Socio de Banfield con su dirigencia, ya que vemos que hay un alejamiento que se ha acentuado en los últimos años. El Club debe ser nuestra segunda casa y debemos trabajar en la mística de Club que tenemos todos los Banfileños, pero que hoy no se ve reflejada en la realidad. A Banfield lo hacemos entre TODOS. Nosotros, los que nos tocará estar conduciendo al Club si el Socio nos elige, solo nos distinguimos del resto de los Socios por tener la vocación de ser dirigentes, pero el sentimiento es el mismo.”
Este proyecto basado en la participación del Socio tiene sus puntos principales en la transparencia, esfuerzo, profesionalismo, comunicación interna y externa.
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