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El deterioro del Camino Negro |
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Escrito por Ignatius J. Reilly
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viernes, 16 de mayo de 2008 |
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El estado del Camino Negro, que une la Capital con Lomas de Zamora,
puede considerarse un nuevo ejemplo de mala gestión de la obra pública
y de frustración ciudadana.
La construcción de la autopista insumió más tiempo y dinero que lo originalmente planeado y fue inaugurada hace dos meses. A pesar de que uno de los objetivos de las obras era dotarlo de iluminación, los postes instalados no la proveen. Y, en tan corto lapso de tiempo, ya presenta los problemas típicos de las obras públicas mal mantenidas: el alambrado perimetral está roto en algunos lugares y las banquinas acumulan basura.
En estas condiciones, es riesgoso por la falta de iluminación, porque es cruzado por personas que utilizan los agujeros del alambrado, y por la falta de seguridad, especialmente en horas de la noche.
Diferentes organismos consultados por este diario deslindaron la responsabilidad en el mantenimiento o informaron sobre gestiones ante el Gobierno provincial que hasta ahora no dieron fruto. La autopista parece encontrarse, por lo tanto, en lo que respecta al mantenimiento, en una suerte de vacío legal que lo deja en situación de tierra de nadie.
El Camino Negro presenta, a dos meses de la inauguración de su nueva fisonomía, un pronunciado deterioro que afecta la seguridad vial y el riesgo ante el delito. Parece estar en un vacío legal en materia de mantenimiento.
FUENTE: CLARIN (EDITORIAL)
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